domingo, 11 de mayo de 2014

TODXS CON PEPITA Y CONTRA LA REPRESIÓN

¡Defender a las presas y presos políticos no es un delito!

El pasado mes de Marzo, Pepita Seoane Vaz recibió una notificación en la que se le insta a comparecer en los juzgados de Coruña el próximo 12 de junio en calidad de imputada. En ella, la Audiencia Nacional, Tribunal Político, acusa a Pepita de “un posible delito de enaltecimiento del terrorismo” por unas declaraciones suyas al diario El Mundo que fueron publicadas el 7 de julio de 2013 con el título de “Ni la madre ni los hijos GRAPO se arrepienten”. Una pseudo entrevista en la que todas las preguntas perseguían obtener de Pepita la “condena del terrorismo” y su “solidaridad con las víctimas”, táctica muy recurrente que los periodistas a sueldo del Estado utilizan para poner a la disidencia en el punto de mira de la represión.

Un nuevo ataque contra el movimiento de solidaridad

Hace ya años que, desde el movimiento pro-amnistía, venimos denunciando el empeño del Estado en rematar con cualquiera resto de solidaridad con los presos y presas políticas a través de todo un arsenal de leyes que castigan, entre otros actos, cosas como portar sus fotos en manifestaciones o realizarles homenajes. Una campaña que comenzó con las ilegalizaciones de organizaciones como Gestoras Pro-Amnistía o los Comités por un Socorro Rojo Internacional y que no sólo no fue a menos sino que se mantuvo y se agrava día a día con el aumento del descontento y la protesta social. No es la primera vez que desde los medios de comunicación relacionan a los presos políticos con manifestantes de Gamonal, 22 M, así como con todo tipo de protesta social para acusarlos a todos y todas de “terrorismo”.

Tampoco es casual que la imputación de Pepita por “enaltecimiento del terrorismo” cuadre precisamente en el tiempo con la derogación de la conocida como “Doctrina Parot”, la salida de la cárcel de su hijo Suso Cela Seoane y su homenaje y de otras dos ex-presas políticas galegas: Aurora Cayetano y Iolanda Fernández, todo vinculado a su lucha continua en defensa de todos los presos políticos. Estos acontecimientos situaron a nuestro COMITÉ y muy especialmente a Pepita en el centro de los ataques de la prensa, llegando a señalarla desde sus páginas como “la matriarca ideóloga de los GRAPO”.

Más de treinta años de lucha por los derechos de sus hijos y de todos los presos


Mucha gente en nuestra ciudad, en nuestro pueblo y mismo en el resto del Estado conocen la historia de Josefa Seoane Vaz. Nieta, hija y esposa de guardia civil, nuestra Pepita rompió con buena parte de su ámbito tras la primera detención y torturas que sufrió su hijo Paco en los primeros años 80. Detenciones, torturas y encarcelamientos que se irían sucediendo y que afectarían a sus tres hijos: Paco más de 30 años de cárcel -y aún sigue sumando- Suso 28 años presos y Carlos que pasó 10 meses en prisión por un presunto delito de “colaboración con banda armada” por el que nunca llegó a celebrarse ningún juicio.
Varias décadas durante las cuales Pepita no dejó ni por un momento de acompañar y sobre todo denunciar la situación tanto de sus hijos como la de sus compañeros y compañeras presas. Presos políticos mayoritariamente pero también presos sociales. Y por esto es por lo que esta incansable luchadora se ha ganado de sobra el título de ser la madre de muchos otros presos y presas. Prácticamente no hay cárcel del Estado español a la que Pepita no fuera a ver a algún detenido o detenida. Miles y miles de cartas escritas de su puño y letra para hacer llegar su solidaridad, la solidaridad de la calle, del pueblo trabajador, con sus presos y presas.


Un referente del movimiento de protesta en la calle

Mas Pepita no es conocida únicamente entre los presos y presas, también lo es, y mucho, en la calle, por estar siempre ahí, en todas las manifestaciones, charlas y actos en que se exprese la voz de los oprimidos. Decenas y decenas de movilizaciones y actos de todo tipo en los que esta mujer sigue participando para denunciar las injusticias del sistema capitalista. Desde el movimiento vecinal, de parados, contra los recortes, por la defensa de los derechos de los trabajadores hasta el movimiento insumiso, ocupa o feminista. Pepita no dejó de estar nunca “na primeira liña da fronte” y eso a pesar de su delicado estado de salud y de sus actuales 75 años.

El Estado quiere apagar las voces críticas

Es obvio que estamos ante un intento de meter miedo no sólo a Pepita si no -y principalmente- al conjunto del movimiento de solidaridad con las personas presas e más en general a todos los que de una u otra forma se enfrontan al Estado. Es por eso por lo que los jueces no dudarán en hacer pasar por los tribunales a una mujer de edad tan avanzada a la que poco o nada puede asustar una amenaza de dos años de cárcel por tal “enaltecimiento del terrorismo”. De lo que se trata es de castigar el ejemplo de coraje y dignidad de una madre que no ha renegado de los suyos ni tampoco de las ideas de sus hijos. Por que ese coraje y esas ideas son, en definitiva, los motores que llevaron a Pepita a convertirse en esa mujer que no calla ante nadie, ni siquiera con los periodistas-policías de El Mundo y otros medios de desinformación de su misma ralea.

“Si tocan a Pepita nos tocan a todas”

Con este titular un Colectivo Feminista de nuestra ciudad recogía el sentir generalizado que se produjo entre nosotros al conocer la noticia de la imputación de Pepita. Nos toca a todos por que en ella golpean de frente a los derechos más elementales, como es el derecho a expresarnos libremente sin que a nadie se nos pueda meter en la cárcel por eso. Tocan el derecho a la solidaridad y el derecho a la protesta.
Son, por lo tanto, también nuestros derechos los que debemos defender apoyando a Pepita, movilizándonos para pedir su libre absolución. Del mismo modo que debemos defender a todas las verdaderas víctimas del terrorismo: los cientos de mallados, mutilados y detenidos en las últimas manifestaciones contra la crisis económica; los que llevan décadas en la cárcel por su compromiso político y los mozos y mozas que hoy están a ser igualmente castigados con prisión por enfrentarse a la policía e las calles de todo el Estado.

No más represión, Pepita Absolución!

Es por todo lo anterior y por muchas otras más cosas por lo que desde la PLATAFORMA POLA ABSOLUCIÓN DE PEPITA E CONTRA A REPRESIÓN solicitamos el apoyo activo de todos los colectivos de la ciudad, de Galiza y del resto del Estado para con esta mujer. Movilizaciones que culminarán con una Concentración delante de los Xulgados da Coruña el próximo 12 de junio a las 10,00 H y para la que queremos aglutinar a la mayor número de gente posible con el fin no sólo de conseguir la libre absolución de Pepita, sino de parar este nuevo atropello y evitar en la medida de nuestras fuerzas otros futuros.




Fuente: http://amnistiapresos.blogspot.com.es/