martes, 21 de enero de 2014

Mónica Erlt, la guerrillera alemana que ajustició a uno de los asesinos del Che

Mónika Ertl fue hija de uno de los grandes propagandistas del nazismo, Hans Ertl, conocido como el “fotógrafo de Hitler”. Tras la caida del Tercer Reich, su familia huyó a Bolivia, y allí, la joven Mónika, renegando de la ideología  familiar, militó en las filas del Ejército de Liberación Nacional, la guerrilla creada por el Che Guevara.

En 1971, años después del asesinato del Che y de la desintegración de la guerrilla boliviana, Mónika volvió a su Alemania natal. Allí, en Hamburgo, ejecutó personalmente al cónsul boliviano en aquella ciudad: era el coronel Roberto Quintanilla, uno de quienes acabaron con la vida del Che y, según se comenta, responsable de la amputación de sus manos.

A partir de entonces, los servicios secretos bolivianos comenzaron una cacería en su búsqueda por varios países del mundo, hasta que Mónika Ertl cayó muerta en una emboscada. Según algunas fuentes citadas en el libro, fue su “tío”, el nazi Klaus Barbie, conocido como “el carnicero de Lyon” y colaborador entonces del gobierno de Bolivia, el responsable de su asesinato.

Por supuesto, como toda revolucionaria, Mónika Ertl es retratada hoy, en no pocos medios, como una fanática y fría asesina. Exactamente igual que sus compañeros de filas, quienes hicieron de su vida una permanente lucha por los desposeídos y contra los poderosos: como su propio compañero de filas, Ernesto Guevara, de cuyo asesinato se han cumplido ya 46 años.



Fuente: http://www.cubainformacion.tv/