lunes, 2 de septiembre de 2013

"La historia de la mujer, es la historia de su opresión"

"La mujer y el trabajador tienen esto en común: los dos están oprimidos. Esta opresión ha sufrido modificaciones en cuanto a la forma, según el tiempo y el país, pero la opresión se ha mantenido. A través de la historia, los oprimidos tuvieron habitualmente conciencia de su opresión, y esta conciencia condujo a modificaciones y alivios en su situación. Pero ellos no pudieron determinar la verdadera naturaleza de esta opresión. Tanto en la mujer como en el trabajador, este conocimiento data de nuestros días.

Era necesario antes de nada conocer la verdadera naturaleza de la sociedad y de las leyes, que sirvieron de base a su desarrollo, antes de desencadenar, con alguna posibilidad de éxito, un movimiento para poner fin a situaciones reconocidas como injustas. La importancia y la extensión de un movimiento semejante dependen de la conciencia de las capas golpeadas y de la libertad de movimiento que ellas tengan.

Bajo esta doble relación la mujer es inferior al trabajador, tanto por los usos y la educación como por la libertad que le es dada. Por otra parte, las condiciones mantenidas durante una larga serie de generaciones acaban por convertirse en costumbres: la herencia y la educación las hacen aparecer como « naturales » a las dos partes interesadas. Es así como la mujer acepta todavía hoy su situación de inferioridad como una cosa evidente por sí misma. Nos cuesta mucho demostrarle que su situación es indigna de ella, y que ella debe buscar por convertirse en un miembro de la sociedad que posea los mismos derechos que el hombre, y sea su igual bajo toda relación.

Si hay muchos puntos parecidos entre la situación de la mujer y la del obrero, también hay una diferencia esencial: la mujer es el primer ser humano que tuvo que sufrir la servidumbre. Ella ha sido esclava, antes de que lo fuera el esclavo.


Toda dependencia social encuentra su origen en la dependencia económica del oprimido frente a la del opresor. Desde tiempos inmemoriales, la mujer se encuentra en esta situación; la historia del desarrollo de la sociedad humana nos lo enseña."

Fuente: "La mujer y el socialismo"
             Auguste Bebel